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¡Imperdible! El trasfondo de la “renuncia” de Rocío Higuera de Globovisión (@Globovision)

Desde hace días se ha venido hablando sobre la supuesta renuncia de Rocío Higuera de Globovisión, y de los comentarios que han hecho sus ex compañeras. Los rumores han mantenido la atención del público, sin embargo parece que su “renuncia” no fue verdad, y que hay todo un trasfondo en la situación.
Te mostramos la verdad y todo lo que contó Chepa Candela sobre este chisme en el Diario 2001.
¡¡Hooolaaa!!! Y, como todos los días, una vez más me conecto con ustedes para soltarles, con pelos, señales y de más yerbas aromáticas, lo más calientico (o sea: recién salido del horno) del acontecer farandulero de nuestros lares y zonas aledañas… Así que, sin más preámbulos, arranco con el cotilleo y enseguida les bato que LA UNICA, VERDADERA y ABSOLUTA CAUSA por la cual ROCÍO HIGUERA “picó los cabos” de Globovisión…
Y ni siquiera tuvo la delicadeza de despedirse de “su público” (¡Cues rescues cues!) fue porque “desde allá arriba, arriba” la mandaron a botar ya que la esposa de un alto directivo de dicho canal se cansó de seguir haciendo el papelito de la esposa “cachona”… Y con pruebas contundentes (hasta unas fotos en una finca circularon por ahí, donde se veía la fablistana paseando en caballo) terminó de corroborar lo que todo el mundo sabía desde hace tiempo, menos ella…
¿Consecuencias? Puso “contra la espada y la pared” a su marido… Y lo presionó para que despidiera a la susodicha, quien disfrazó la cosa de “renuncia” y “el fin de un ciclo”… Y claro que fue el fin, porque a la fablistana de marras se le acabó el padrinazgo a cuenta de ustedes “saben qué”…
Y como dicen en mi pueblo ¡Le cortaron el agua y la luz! ¡Así como lo están leyendo! Mis acuciosas fuentes de la televisora de La Florida que no le perdieron “pies, ni pisada” a este brete, escarbaron hasta lo más hondooo del mismo, hasta dar con las auténticas razones por las que la Rocío Higuera fue obligada a dejar el pelero…
Y como esta Chepa no tiene pelos en la lengua, ni es escaparate de nadie, el cuento es como lo acaba de leer, sin quitarle, ni agregarle… ¡He dicho!