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Estudios: La #MUD es la tercera institución con menos credibilidad en el país #Venezuela

La Mesa de la Unidad Democrática fue funcional durante un buen tiempo, logró aglutinar partidos políticos que, además de tener un objetivo meta (restarle espacios de poder al Gobierno nacional), tenían sus propias aspiraciones, lo que al final hizo que esa meta principal se diluyera, así lo sostiene el politólogo Yosbert Vásquez.
La MUD, dijo, nació como coalición electoral luego que la Coordinadora Democrática perdiera sus efectos.
Sostiene que esas aspiraciones partidistas provocaron que existiese una medición de fuerzas que tuvo su punto de quiebre en el año 2014 con la propuesta de La Salida, detonante para que la MUD estallara a lo interno.
-Es a partir de allí que se aprecian visiones muy encontradas producto de los liderazgos nacionales de cada uno de los partidos políticos. Se forma la maqueta electoral. Surge un liderazgo alrededor de Leopoldo López y posteriormente en torno a Henrique Capriles porque su dirigencia así se lo exigió. Henry Ramos Allup comienza a moverse de cara a las parlamentarias de 2015 y Henri Falcón hace lo propio tras su ascendencia política.
Explica el politólogo que esto se tradujo en confrontaciones propias de una competencia política, no obstante, la coalición comienza a perder su esencia y se desvanece esa capacidad para filtrar la fuerza electoral con miras a una sola candidatura.
“Cada quien comenzó a cuidar sus propios intereses y agendas por lo que la MUD pierde vigencia operativa y capacidad de maniobra para debilitar al gobierno nacional.
En las elecciones al parlamento nacional en el año 2015 el voto castigo contra gobierno nacional se tradujo en una victoria para la MUD, pero no fue gracias a la operatividad”.
Expone que la MUD simplemente comenzó a subsistir. Los actores políticos hablaban en nombre de la coalición porque en algún momento fue una buena referencia, fue funcional y una de las instituciones de mayor credibilidad en el ámbito político.
“Se enganchaban a la MUD para no mostrar sus diferencias”.
Ahora, la MUD está en un estado de inoperatividad, no es capaz de capitalizar el descontento de la ciudadanía, no es una coalición electoral porque varios partidos se han desprendido de esa amalgama. Tampoco logra aglutinar a las organizaciones electorales.
Mucho menos logra debilitar al gobierno nacional para obtener el poder político en Venezuela, subraya.
El entrevistado agrega que el electorado se dispersa porque no existe una unidad real, más allá de los acuerdos candidaturales.
-El error más sentido es el manejo comunicacional en tiempos de crisis. Solo transmitieron que no existía unificación de criterios aun en la diversidad de pensamientos. Eso confunde al electorado y eso se traduce en desmovilización. El elector se cohíbe de ejercer su derecho al voto porque no cree en los actores políticos que están representando a la coalición.
Además, la relación de poder que existe entre la MUD y los ciudadanos está deteriorada.
“No hay relación de poder. En cualquier parte del mundo los partidos políticos son organizaciones de cuarta generación que se conectan con las bases ciudadanas, entienden las necesidades de la gente y luego las transmiten”.
Vásquez destaca que según el Instituto Venezolano de Análisis de Datos (Ivad), la MUD es la tercera institución con menos credibilidad en Venezuela. La primera es la Fuerza Armada, la segunda es el Consejo Nacional Electoral y la cuarta es el Gran Polo Patriótico.
Es decir, se convierte en la primera institución con menos credibilidad para el sector opositor porque las demás representan al Gobierno nacional.
La oposición no cree en la MUD porque perdió cualquier capacidad de incidencia en el electorado, así de sencillo.
“La dirigencia opositora debe transformarse sobre la tumba de la Mesa de la Unidad Democrática”.
Aunado a lo expuesto, la MUD no tiene un proyecto, ni político ni de gobierno para mostrar.
Cambios
El mensaje debe cambiar 180 grados. No puede parecerse a lo que hasta hoy conocemos. De ese modo tendría un oxígeno y resurgimiento en medio del rechazo. Ese giro está tardío, analiza.
“Lo más inteligente sería tomar decisiones aun cuando no sean las más aspiradas por la ciudadanía”.
La dirigencia de la oposición está obligada a incorporar a la academia, universidades, organizaciones ciudadanas, deportivas, culturales, gremiales, ambientales, entre otras.
Por otra parte sugiere que el articulador de la coalición tiene que ser alguien que no represente a un partido porque de lo contrario cuidará los intereses de la organización con la que tenga afinidad.
“En el caso de Lara, Macario González, cuidaba los intereses de un partido político y eso generaba roces malsanos dentro de la organización producto de un celo partidista natural”.
Vásquez cree que cualquier reunión es tardía porque la dinámica política exige inmediatez.
Considera que las coaliciones regionales deben apegarse al concepto de reingeniería de la organización nacional.

Para esa reingeniería la MUD debe morir y reinventarse una nueva organización.