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Pablo Escobar, obligo a José Luis Perales a cantar quince veces ‘¿Y cómo es él?’ #Historias #Colombia #PabloEscobar

El año pasado Pablo Carbonell, actor, músico y líder de Los Toreros Muertos, publicó un libro de sus memorias titulado ‘El mundo de la tarántula’. Ahí contaba algunas de las anécdotas que ha vivido en su extensa carrera y otras que le habían contado. Una de las más suculentas tenía como protagonistas a José Luis Perales y al famoso narcotraficante Pablo Emilio Escobar Gaviria.
“Oí que José Luis Perales había estado en una fiesta de narcos y había tenido que cantar quince veces ‘¿Y cómo es él?. Al principio le daban mil dólares cada vez, pero cuando ya la había cantado unas diez veces se negó a repetirla. Le pusieron una pistola en la mesa y tuvo que tocar la canción las veces que le apeteció al organizador de la fiesta o a la señorita que lo acompañada”, escribe Carbonell en su libro, en clara referencia a Escobar.

Los hermanos Ochoa, socios de Escobar, contaron la anécdota de Perales a los integrantes de Los Toreros Muertos
Esta anécdota ha vuelto a la actualidad después de que Iñaki Berazaluce le dedicara al tema una publicación en su blog Strambotic de Público . Para ampliar la información contactó con Mani, bajista de Los Toreros Muertos, y éste le confirmó cómo llegó a oídos de la banda la historia de Perales con el narcotraficante. Al parecer fueron los hermanos Ochoa (Jorge Luis, Fabio y Juan David), socios de Escobar e importantes miembros del Cártel de Medellín, los que se lo contaron al grupo durante un concierto que estos dieron en Medellín, para amenizar la fiesta de cumpleaños de uno de los benjamines del clan.
La Vanguardia.com ha contactado directamente con José Navarro ‘Berry’, mánager de Perales, para saber qué hay de cierto en la anécdota. “Llevo 40 años con Perales y no hay dinero en el mundo para que cante la misma canción ni cinco veces”, explicó en un primer momento antes de asegurar que era completamente falso que Escobar le obligara a interpretar quince veces ‘¿Y cómo es él?’. El periodista que escribe esta líneas fue el que le descubrió la anécdota a ‘Berry’ y su primera reacción fue decir que hablaría con Perales para ver si emprendían acciones legales contra Carbonell. Aunque los ánimos se rebajaron tras una charla con su representado.
“Al hablar con Perales le he dicho que ponía la mano en el fuego por él, pero me ha contestado entre risas que no la ponga vaya a ser que me queme. Algo de eso pasó, pero es una cosa que se ha ido desvirtuando con los años y no es como se cuenta. Parece ser que hace no menos de 40 años participó en una fiesta privada donde cantaba él con más artistas -prefiere no dar nombres- y no tiene ni idea si Pablo Escobar estaba allí presente o ni siquiera si la casa era suya”, relata Berry en una segunda llamada.
El motivo de ese desconocimiento se debe a que por aquel entonces el representante que tenía Perales en América Latina, ya fallecido, era otro. “Alguien muy complicado”. “Hace muchísimos años en Colombia se pagaba muy bien por estas actuaciones, aunque más tarde se supo el motivo”, lamenta el actual mánager.
Regresando a la anécdota, el representante del baladista asegura que ni mucho menos se repitió la canción ‘¿Y cómo es él?’ quince veces. “Perales nunca ha contado nada de aquella fiesta, ni si había tocado varias veces el mismo tema. Se ve que estas cosas han ido cambiando, pero a él le da igual lo que se diga porque no quiere entrar”. Eso sí, ‘Berry’ asegura que no le ha molestado el texto de Carbonell porque ya hace años que se le gasta esa broma, por lo que no emprenderá ninguna acción legal.

Ante tanto revuelo montado por una simple anécdota, La Vanguardia.com se puso en contacto con la otra parte implicada. Pablo Carbonell se sorprendió de la reacción inicial del mánager de Perales porque lo que escribió en su libro “era una anécdota que me contaron en 1988, al parecer algo vox pópuli, y por eso detallo que ‘lo oí’”, comenta el actor.
“Lamento mucho si a Perales le ha molestado que contara la historia, pero en los años 80 algo así era bastante corriente. Pablo Escobar formaba parte de una oposición al gobierno y era considerado por mucha gente como un héroe. Recuerdo que en mi primera visita a Colombia la gente lo tenía en un altar. Luego la guerra provocó un derramamiento de sangre inocente altísimo y acabó en el pelotón de los villanos”, rememora Carbonell, que no llegó a conocer al narcotraficante más famoso de todos los tiempos.
El líder de Los Toreros Muertos aprovecha la conversación para hablar de la vez que actuaron para los hermanos Ochoa en una fiesta privada. “En aquel momento ni sabía quiénes eran. El famoso era Escobar, pero con el tiempo supe que eran lugartenientes suyos muy sanguinarios. Era gente muy peligrosa. Yo en esos años vivía flotando, no por las drogas, sino que me sentía en una nube por todo el éxito de mi grupo. Con 24-25 no era consciente de lo que hacía o dónde me metía”.
A estos rockeros no les llegaron a amenazar con armas para repetir una canción, pero también vivieron ciertas curiosidades al tocar para parte del Cártel de Medellín. “Tal y como entré por la puerta me querían afeitar la cabeza. Por entonces yo era famoso en Colombia porque la primera vez que actué allí fui rapado y cuando me vieron con el pelo largo me preguntaron cuánto costaba afeitarme la cabeza. Luego quisieron que les vendiera mis botas, pero me mantuve serio y marcando las distancias con ellos. En plan ‘no hablo de negocios antes de las actuaciones’”, bromea Carbonell.
El actor y cantante también recuerda que en estas fiestas al final “regalaban cocaína en papelinas hechas con billetes de 20 dólares nuevos”. “Supongo que era una manera de que si les paraba la policía con eso hacían la vista gorda con el alijo y se quedaban el dinero”, dice.
Cuando a Pablo Escobar le gustaba una canción en directo ordenaba repetirla
Tal y como se aprecia en la serie ‘Narcos’ – que mezcla realidad con mucha ficción-, cuando a Pablo Escobar le gustaba una canción en directo no tenía reparos en ordenar a la banda que la volvieran a tocar tantas veces como a él se le antojaba. El dinero no era problema en su época dorada y era capaz de multiplicar el caché de los artistas para que actuaran en sus fiestas privadas.
El propio Carbonell también escuchó que a Francisco le pasó algo parecido con su hit ‘Latino’, pero no sabe si es leyenda o realidad. En cambio sí que se ha escrito mucho sobre como el cantante puertorriqueño Héctor Lavoe se rebeló ante tanta repetición. Según confirmó uno de los miembros de su banda dejaron de tocar tras interpretar diez veces seguidas ‘El cantante’. Los narcotraficantes los amenazaron por semejante rebeldía y los encerraron con llave en un dormitorio. Aquella historia terminó con los músicos fugándose tras romper una ventana y con la posterior disculpa de un emisario de los narcos. Les extendió un cheque y les devolvió los pasaportes y los instrumentos que abandonaron en su huida. Aquí escogieron la plata antes que el plomo.