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El Gobierno prepara un proyecto estilo “CIA venezolana" #Venezuela



El gobierno tiene como proyecto elevar el Centro Estratégico de Seguridad y Protección, Cesppa, a categoría de ministerio. Este organismo ha sido el brazo ejecutor para sacar de circulación a dirigentes de oposición
Sin pausa y con algo de prisa, el gobierno nacional trabaja en lo que sería su versión de la Agencia Central de Inteligencia, que tendría bajo su tutela el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y algunas dependencias de Relaciones Interiores, Relaciones Exteriores y Defensa.
El punto de partida es el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria, (Cesppa) creado mediante decreto publicado en la Gaceta Oficial número 40.266 del 7-10 -2013; reformado "por fallas en los originales" en Gaceta Oficial del 24-10-2013. Su primer director fue el mayor general Gustavo Enrique Gómez López. Luego, según decreto 2.361 del 27 de junio del 2016, publicado en la Gaceta Oficial número 6.233 extraordinario, el coronel Leonardo Alfredo Bello Ortega
En pocas palabras, el Cesppa es un organismo de espionaje, que busca controlar la información. Una de sus atribuciones es declarar de carácter reservado, clasificado o de divulgación limitada “cualquier información que en cumplimiento de sus funciones tenga conocimiento sea tramitada…”

El director de Últimas Noticias, Eleazar Díaz Rangel, hizo algunas observaciones al decreto original de creación. Escribió Díaz Rangel:
"...no se aclara en el artículo 9, cuando se habla de declarar de divulgación limitada 'cualquier información' si sólo se refiere a información de interés estratégico. Cabe preguntarse si, por esa vía, el Cesppa puede establecer censura a informaciones que no tengan 'interés estratégico'”. Y afirma que “existen razones para expresar reservas sobre esa redacción, que podría ser interpretada de forma que restrinja la libertad de informar”.
Luego se refiere al artículo 10, el cual establece que “los órganos de seguridad, Defensa, Interior, orden interno, Relaciones Exteriores y otra instituciones públicas y privadas que sean requeridos... estarán en la obligación de aportar toda la información requerida por el Cesppa, en el ejercicio de sus funciones'”. Díaz Rangel se pregunta cómo quedan los periodistas ante esta disposición ya que “según claras normas éticas, no le está permitido divulgar sus fuentes cuando estas se lo exijan”. Otra interrogante: ¿qué le pasará a ese periodista si no aporta la información requerida?: “¿qué acciones pueden ejercer? ¿Será enjuiciado?"
El periodista Vladimir Villegas también expresó preocupación por las atribuciones otorgadas al Cesppa:
"...cómo queda con este Decreto el artículo 57 de la Carta Magna, en el cual no sólo se le garantiza a los ciudadanos el derecho de expresarse libremente, de exponer sus ideas y opiniones mediante las más diversas formas de expresión, sino que además se prohíbe expresamente la censura a los funcionarios públicos para dar cuenta de aquellos asuntos que estén bajo su responsabilidad." Según Vladimir Villegas "el Tribunal Supremo de Justicia está en la obligación de pronunciarse sobre la constitucionalidad o no de las normas contenida del Decreto 458". No tenemos información de que el TSJ se haya pronunciado sobre ese tema.
El Cesppa es un súper poder que ha servido para sacar de escena a opositores civiles que luego son pasados a tribunales militares o están detenidos en el Sebin y no son liberados a pesar de las boletas de excarcelación.
Movimientos internos en el Cesppa indicarían que en cualquier momento será llevado a rango de ministerio. Ese momento podría ser si aumentan las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro. El Presidente alegaría estado de conmoción y diría que la medida es para combatir “a los traidores de la patria”. Así tendría un cuadro de represión formado por el Cesppa y los “patriotas cooperantes”, tribunales militares, grupos civiles que agreden con la mayor impunidad -incluso a pocos metros de la Defensoría del Pueblo- y el Comando Antigolpe, anunciado el pasado 10 de enero.
El que proteste va preso por traición a la patria, instigación a la rebelión, instigación a delinquir o no hay explicación ni importa inmunidad parlamentaria.
El motivo es lo de menos. A Nicolás Maduro no le importa que lo llamen dictador. Así lo afirmó el 7 de febrero de 2014.
Referencias:
Eleazar Díaz Rangel. Últimas Noticias, 20-10-2013, página 12.
Vladimir Villegas, El Nacional, 22-10-2013, página 7
El Nacional 26-10-2013, Primera página